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26 de agosto de 2015

Nos vamos al Oeste con la BSO de la película de culto Cuarenta Pistolas

¿Qué no ha inventado el western? cuantísimas cosas nos ha dado este género inmortal que a veces pensamos -sobre todo la crítica- que todo el cine es un western. Pocos se han resistido a la arena del desierto. No solo en la época clásica. Incluso hoy uno se sorprende escarbando en las filmografías de sus directores y actores favoritos. No pocos esconden un lado salvaje desconocido. Con los compositores ocurre lo mismo. Pocos géneros han dejado una huella tan profunda en la música de cine como el western. 

película de culto "Cuarenta Pistolas"

Podríamos hablar de Max Steiner, de Dimitri Tiomkin, de Elmer Bernstein, de Ennio Morricone…pero hoy vamos a hablar de un compositor que, no por poco conocido deja de tener sus genialidades. Su nombre es Harry Sukman. La película: Cuarenta Pistolas (Samuel Fuller, 1957).

El nombre de Harry Sukman quizás no nos diga nada (a pesar de haber ganado un Oscar por Sueño de Amor (Charles Vidor y George Cukor, 1960). Pero si hablamos de Bonanza, El Gran Chaparral, Daniel Boone o Laramie, la cosa cambia. Dedicado sobe todo a la televisión, pasó levente por el cine, siempre con el western por bandera. Cuarenta Pistolas fue su segunda inclusión en el género. Una banda sonora que ha pasado por el tiempo sin pena ni gloria, pero que tiene las pistolas suficientes (40 nada más y nada menos) como para dejarnos KO.

La pareja Fuller-Sukman es al western americano de los cincuenta lo que el dúo Leone-Morricone al spaghetti western. Trabajaron juntos en dos ocasiones (Bajos Fondos, 1961), y en ambas el resultado fue más que satisfactorio. Al manierismo formal de Fuller se suma la innovación musical de Sukman.

La música de Cuarenta Pistolas se encuadra dentro de la tendencia impuesta por Tiomkin con Solo Ante el Peligro (Fred Zinnemann 1952). Pero Sukman no se conforma con ser un mero copista. El ambiente era el más propicio para experimentar: un director personalísimo, un género que siempre iba por delante, y el hecho de trabajar en series de televisión, donde el margen de libertad era mucho mayor, son razones suficientes para pensar que, en el caso de Sukman y Fuller, uno más uno suman mucho más que dos.

Como no podía ser de otra forma, el tema principal es una canción: High Ridin' Woman, cuya melodía va a repetirse durante toda la película como leitmotiv de la protagonista, Jessica, una genialísima Barbara Stanwyck, adaptándose a las diferentes situaciones. La aparición de Jidge Carroll cantando es uno de los puntos fuertes de la película. Si los recursos utilizados en Birdman (Alejandro González Iñárritu, 2014) te parecieron sorprendentes, prueba a echarle un vistazo a estos de 1957.



Esta no es la única canción que escuchamos en la película, ni la única interpretada por Jidge Carroll. Si no nos bastaba con Sukman y Fuller, también encontramos el nombre del Victor Young, si, el de Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954). La canción God Has His Arms Around Me, dentro de su estilo romántico y elegante, es una de las más bonitas baladas western del cine clásico.



Y mientras cantamos una y otra vez en nuestra cabeza estas enormes baladas, Sukman nos regala todo un concierto acústico de alto nivel, adelantado a su tiempo como el que más. Sé de alguien que utilizó la guitarra eléctrica en el western antes que MorriconeSukman la uso por primera vez en Fury at Showdown (Gerd Oswald, 1957). Cuarenta Pistolas fue la que dio en el clavo. No hay duda. Si le preguntásemos a Leone por sus referencias, esta película sería una de las principales.

Como éstas, se podrían comentar muchas cosas más: las interrupciones (un recurso muy utilizado en los películas de John Ford), las entradas y transiciones, los pasos acompañados de la guitarra punteada, el leitmotiv de Wes y Louvenia (¿Pensabas que el gumbarrel era cosa de James Bond?)…pero quizás es mejor comprobarlo por uno mismo.

Una película de culto. Olvidada dentro del gran baúl del western americano, pero de gran influencia para el western Europeo (no solo Leone, también Goddard le hizo un homenaje en Breathless, 1959). ¿A qué estás esperando?

Donde encontrarla: tristemente, solo se editó la balada de Victor Young, la cual aparece en el recopilatorio western Scenes Of The American West, junto a otros grandes temas como los de Centauros del Desierto, El Tren de las 3.10 o Los Siete Magníficos.

2 comentarios:

Alfredo dijo...

Vi esta película hace siete u ocho años, en una colección de dvds que se vendían con El País o El Mundo, y recuerdo que me gustó mucho, como casi todo lo de Fuller.

Por cierto, aprovecho para recomendar una pequeña joya -esta vez de cine negro- del mismo director, hoy también casi olvidada: Underworld USA, conocida en España con el título de "Bajos Fondos".

En fin, mis felicitaciones para la autora del artículo.

Lucía Pérez García dijo...

Muchas gracias por la recomendación.La cito en el artículo pero no al he lelgado a ver. Me pongo con ello seguro.

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