NOTICIAS

1 de diciembre de 2013

El Consejero (The Counselor, USA, 2013), de Ridley Scott [Crítica]

El Consejero (The Counselor, USA, 2013), de Ridley Scott [Crítica]
La relación del escritor Cormac McCarthy con el cine, ha sido bastante irregular y no siempre fructífera. La primera adaptación supuso una película que rápidamente se instaló en la indiferencia más generalizada. Todos los Caballos Bellos (All the Pretty Horses, USA, 2000), de Billy Bob Thorton, reunía a un puñado de prometedores talentos. El actor, guionista y realizador Bob Thorton tras las cámaras, una estrella entonces en alza, Matt Damon, de protagonista, y una incipiente estrella latina, veterana en España, pero que comenzaba su andadura en EEUU, Penélope Cruz. Esta película, encierra no pocos atractivos, pero su balance final es el de una gris y desapasionada aventura pseudo western que transcurre en la frontera de EEUU y México (un lugar muy querido por el novelista) al final de la segunda guerra mundial, ejecutada de un modo muy rutinario, con la que Bob Thorton se estrelló estrepitosamente, agotando el crédito que había obtenido con El otro lado de la Vida (Sling Blade, 1996).

La siguiente adaptación filmica de un original literario de MacCarthy, supuso todo lo contrario. No es país para viejos (No country for old men, USA, 2007), de Joel y Ethan Cohen, otorgó merecidísimos premios oscars a sus realizadores y guionistas, y, por primera vez, para un actor español, Javier Bardem. Sin duda uno de los grandes maridajes entre la literatura y el cine. La siguiente obra en el punto de vista del séptimo arte, fue la de la sensacional novela La carretera, ganadora del prestigioso premio Pulitzer. Su adaptación, llevada a cabo por el australiano John Hillcoat, se sitúa en un termino intermedio entre las dos adaptaciones anteriores. No es soporífera y decepcionante, como la de Bob Thorton, ni la irónica obra maestra de los hermanos Cohen. La Carretera (The Road, USA, 2009), permanece como una correcta adaptación de la pesimista y evocadora epopeya de un padre y un hijo a través de una América devastada por un cataclismo nuclear, donde sobresale la gran labor de nuestro operador Javier Aguirresarrobe, y la apropiadamente melancólica banda sonora de Nick Cave y Warren Ellis. 

Michael Fassbender y Javier Bardem en "El Consejero"
Ser abogado te da carta blanca para robar, y tú no lo has aprovechado...

Reiner ( Javier Bardem) a el Consejero (Michael Fassbender)
El cineasta británico Ridley Scott lleva años acariciando el material del escritor. Hace unos cinco años, anunció su particular intento de llevar a la pantalla la sangrienta novela de McCarthy, Meridiano de Sangre, una violentísima obra, que transcurre en la frontera entre EEUU y México, en la década de 1850, acerca de un grupo de mercenarios, contratados por el Gobernador de Chihuahua para cazar y exterminar indios comanches, que rápidamente pasan a asesinar, a mexicanos, mujeres, niños, etc, cobrando cien dólares por cada cabellera de sus víctimas. Sobresale el personaje del Albino Juez Holden, un ser extremadamente violento y cruel. Dicho proyecto no se llegó a concretar, pero Scott mantuvo intacto su empeño de trabajar con McCarthy. Como pocas cosas se le resisten al realizador inglés en el mundo del cine, entre el desastre de Prometheus (USA, 2012) y su particular visión del Éxodo bíblico, acomete la plasmación en imágenes del primer guión original que Cormac McCarthy escribe para el cine. El escritor ya había escrito una adaptación televisiva de material propio. Se trata de Al Borde del Suicidio (The Sunset Limited, HBO, 2011), de Tommy Lee Jones. Este año se estrena igualmente el debut de James Franco tras la cámara, que adapta a MacCarthy. Se trata de la película Hijos de Dios (Child of God, USA, 2013).

En El Consejero, confluyen los españoles Penélope Cruz y Javier Bardem, que, como dijimos, ya habían recitado palabras de McCarthy. A ellos les acompañan un plantel de excelentes actores, todos ellos magníficos, que no dudaron ante la oportunidad de recitar unas líneas fantásticas, unos diálogos divertidos, irónicos, cargados de peso vital, o con el amargo sabor de la muerte, en cada palabra, fieles al lacónico estilo de su mordaz escritor, en este drama ambientado, como no, en la recurrente frontera entre México y EEUU. La abogacía y los coqueteos con la delincuencia fronteriza, en particular, con los cárteles de la droga mexicana, constituyen el eje central de esta película. El Consejero es un prestigioso abogado penalista del que nunca sabemos su nombre (genial Michael Fassbender). Al comienzo de la acción, decide aprovechar la clientela de que dispone, que vive del peligroso negocio del narcotráfico, para dar un “pelotazo” del que poder vivir con su prometida Laura (Penélope Cruz), como reyes el resto de su vida. Ello le lleva a tratar con personajes como Reiner (Javier Bardem en estado de gracia), su peligrosa novia Malkina (excelente Cameron Díaz), o con el mediador Westray (soberbio Brad Pitt). Las cosas, aparentemente sencillas, comienzan a torcerse a partir de un cúmulo de casualidades, que tienen que ver con el asesinato y robo de mercancía de un joven correo de la droga, cuya madre, Ruth (una afortunadamente recuperada Rosie Pérez), es cliente del abogado protagonista, que le fue asignada para formalizar un recurso de Apelación en un proceso de Pena Capital. 

Cameron Diaz y Penelope Cruz en "El Consejero"
La vida es acostarme contigo... todo lo demás es espera”.

El Consejero (Michael Fassbender), a Laura (Penélope Cruz)
La sólida estructura del guión se apoya en diálogos de marcado contenido sexual (impresionante la secuencia donde Reiner le cuenta al abogado, como Malkina efectuó un contorsionista numerito sexual, restregando su clítoris por el parabrisas de su Ferrari), reflexiones muy ácidas y atinadas sobre las casualidades (sensacional el diálogo donde Westray le cuenta al abogado como sus jefes no creen en las coincidencias, “...han oído hablar de ellas, pero nunca han visto una...”), o sobre las snuff movies (nuevamente es Westray quien le deja claro a El Consejero, que ver una de esas películas significa que el espectador pagó para verla, lo que le convierte en cómplice del crimen cometido al filmarla), o una acertada referencia al poeta Antonio Machado y su famoso Caminante no hay camino (maravillosa la secuencia de la terrible conversación telefónica, por lo que de ella trasciende del destino de los protagonistas, entre El Consejero y el jefe del cártel, personaje a cargo del panameño Rubén Blades), se suceden en unas livianas y muy entretenidas casi dos horas de metraje.

La filmación, parte de la cual tuvo lugar en Alicante, España, es acometida por Scott con su habitual energía y pasión, cuyo rápido método de trabajo le permitió la conclusión de esta película en tan sólo siete semanas. A Scott le encanta declarar cómo permanece fiel a su método de trabajo (que adquirió desde su paso por la televisión, concretamente por la BBC hace casi cuarenta años) de rodar con varias cámaras colocadas estratégicamente por el escenario de la acción, de modo que ninguna sea un obstáculo para las demás, y que permita rodar la totalidad de la escena, sin las habituales interrupciones para el nuevo emplazamiento. 

Brad Pitt y Michael Fassbender en "El Consejero"
Si tu concepto de amigo es el de alguien que moriría por ti, no tienes amigos

Westray ( Brad Pitt) a el Consejero (Michael Fassbender)
El director, consciente del magnífico guión que tiene entre manos, se despoja de efectismos de antaño, y se limita a observar, con mucha sabiduría, a la variopinta galería de personajes que pueblan la película. Las imágenes, sin duda destilan la veteranía del realizador y enlazan perfectamente con otros trabajos suyos recientes, con formato de thriller, como Los Impostores (Matchstick men, USA, 2003), American Gangster (USA, 2007), o Red De Mentiras (Body of Lies, USA, 2008). El inconveniente que presenta El Consejero, es que las enormes secuencias de diálogos, la mayoría largos monólogos, que componen la película, carecen de armonía con las demás. Deberían ser una parte de un todo (como sí ocurre en películas de contenido similar, dirigidas por Quentin Tarantino, James Gray o Andrew Dominik, por poner sólo unos ejemplos). Es como si Scott no consiguiera salir de la impermeabilidad y estanqueidad de cada secuencia, fascinantes muchas de ellas en sí mismas, pero sin engranaje con el resto. Por otra parte, la secuencia que abre la película, la escena íntima entre el abogado y su novia, no termina de aportar gran cosa a la trama. Es más, es poco consecuente con la posición de ambos personajes en la historia. Teniendo en cuenta que la relación entre el consejero y Laura es una historia de amor puro, de anillo con diamantes y de matrimonio por la iglesia, no tiene mucho sentido que la película comience con una escena de cama entre ambos, que culmina con un cunnilingus y un plano del rostro de la joven que refleja su orgasmo.

En cualquier caso, la película de Ridley Scott funciona perfectamente como retrato del violento universo de frontera, y como metáfora de la tentación y avaricia. El Consejero trasciende en complejidad y calidad al simple y pulcro trabajo ilustrativo de la dinámica de un cártel de la droga, que supuso la película Salvajes (Savages, USA, 2012), de Oliver Stone. Pero, ello sin llegar, ni por asomo, al poderío ni a la maestría de la serie Breaking Bad (AMC, 2008-2013), creada por Vince Gilligan, uno de los grandes fenómenos televisivos de los últimos años, el mejor retrato visto jamás sobre los cárteles de la droga y su repercusión en las vidas que pululan a su alrededor. 

6 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Supongo que el ir con el hype por debajo de cero me ha venido bien, porque la película me ha gustado mucho. Obviamente el que espere un thriller de policías y narcos las lleva claras, pero en general, y pese a su ritmo lento (cosa que NO es sinónimo de aburrimiento) se me ha pasado en un abrir y cerrar de ojos. Tampoco estoy de acuerdo con ciertas críticas que la acusan de no tener ni pies ni cabeza y de ser difícil de comprender. Es cierto que tengo que darle un segundo visionado para sacarle más jugo, pero no me ha resultado tan confusa como algunos decían que era.
La banda sonora es cojonuda, por cierto.
¡Ah! y el momento "cable metálico alrededor del cuello" tiene guasa...

Dr. Gonzo dijo...

A todo esto, el día que alguien le eche cojones y decida adaptar (en TV o cine) Meridiano de Sangre, lloraré de alegría y sacrificaré un cordero en honor del director elegido.

Tomás García Álvarez dijo...

Estupendo trabajo sobre el irregular filme de Scott. Muchas gracias.

Jaime de la cruz dijo...

Gracias Manuel. Un abrazo

Anquises dijo...

Muy interesante el artículo.

Acertadas como siempre tus observaciones y después de verla más aún.

Manuel García de Mesa dijo...

Hola, chic@s, muchísimas gracias por vuestras apreciaciones, y por leer la reseña.Yo también tengo muchas ganas como Dr. Gonzo de ver una adaptación de Meridiano de sangre. Abrazos para tod@s!!!

Premio del Público

¡Contáctanos!

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *