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24 de octubre de 2011

Tintín y el secreto del Unicornio: La Crítica

Hablando en plata, Steven Spielberg y Peter Jackson están locos. No los conozco, y con un tanto de probabilidad superior al 100% no los conoceré en la vida, pero, ¡ay!, que machos, discúlpenme, hay que tener para hacer una película de Tintín. Porque mire usted que hay cómics “usamericanos” para adaptar, sean de superhéroes o no, de editoriales grandes o pequeñas. Los hay, mire, así, a “cholón”. Pega usted una patada a una piedra y salen quince. Más o menos el ratio de DJ’s o diseñadores gráficos que le saldrán de debajo de la misma piedra.

Hay tebeos de moda y hay autores de cómic, más de moda si cabe, dispuestísimos a pensar primero en la peli y después crear las viñetas, dejándolo todo así como bien mascadito. Potito para bebé, oiga. Y aún así, Spielberg y Jackson no sólo se fijan en un tebeo europeo, sino que se fijan en uno del año de la polca, que, mire usted por donde, es un clásico imprescindible, pero es una decisión rara pensando en la alergia a la naftalina que procesan por allá, que todo tiene que ser brand new y dinámico que te “shits on the pants”, y “ouyeah baby plano molón Michael Bay”.

Y es más, no es que el material sea viejo, que eso no importa, porque es BUENO, así, mayúsculo que significa en lenguaje escrito que lo recalco y lo grito. Lo más importante es que es un material MUY PELIGROSO. ¿Qué porqué? Bueno, si obviamos las diferentes películas de animación que han existido adaptando de forma individual los álbumes del personaje, existieron ya no una, sino dos películas de imagen real, “Tintín y el misterio del toisón de oro” (1961), muy oportunamente editada en Bluray (cartel de WTF encendido, aplaudan) en España con el estreno en cines de la nueva, y “Tintín y el misterio de las naranjas azules” (1964), que son dos películas que transitan peligrosamente entre lo naïve, lo camp y lo desbocadamente kitsch.

Las escenas del desierto son simplementes espectaculares
Ésta película que nos ocupa corría el peligro, alto, altísimo, de que si era estrictamente fiel, seria sumamente ridícula (como anotación pueden echarle un vistazo a Astérix en imagen real), o si era sólo una adaptación del espíritu del cómic y ajena a su estética, pues estaría abocada a no tener alma, porque la gracia es que Haddock es como es, tanto de carácter como de aspecto, al igual que Hernández y Fernández, por poner dos ejemplos.

Así que hay que decirlo, “Tintín y el secreto del Unicornio” es un triunfo, y en todos los aspectos. De que sea fiel al universo de Hergé se encargan tres factores esenciales. Por un lado, para preservar la carne y el hueso, se decantaron, polémicamente (aunque en los días de Sálvame que nos tocan, ¿qué no es polémico?), por el Motion Capture. Los colores del cómic están ahí, al igual que los personajes con narices imposibles o cráneos “chanantes”, pero no son artificiosos ni plásticos. Debería ser chillón, irrisorio y aparatoso, pero, que va, es creíble y tangible, desde la composición de texturas a los movimientos. La berenjena frita que tiene Haddock por nariz es igual de creíble que el Unicornio, un velero de aúpa, surcando olas de arenas en una secuencia de flashback que muy posiblemente sea lo mejor de la película.

Nos referíamos a esta nariz...


Para preservar el alma, la película se nutre de los tres mejores escritores de género recientes que nos ha brindado el mundo audiovisual británico, que aparte de ser históricamente unos piratas de cuidado, son, para qué negarlo, buenos escritores. Steven Moffat (procedente del mundillo televisivo y responsable de la última etapa de Doctor Who y Sherlock), Edgar Wright (venerado realizador de Shaun of the dead, Hot Fuzz y Scott Pilgrim) y Joe Cornish (el chico de moda este año con su alabada, aunque entretenida y poco más a mi parecer, Attack the Block). A seis manos elaboran un guión ágil, bien estructurado, con buenos personajes y diálogos.

La película entra a toda pastilla, te presenta el hilo de historia del que ir tirando para deshacer el ovillo y te va perfilando los personajes en el mismo momento en que entran en escena, sin perder un momento. Aunque sin duda alguna Haddock es lo mejor de la película, siendo de hecho el protagonista más allá de Tintín (que siempre ha sido criticado en el mundillo por tener el mismo carisma que un polo de limón), robando risas, emoción y escenas allá donde aparece, el villano es sólido lo justo, los personajes de refuerzo muy medidos y el titular de la película es el héroe juvenil que todos tenemos en mente (con algo más de carisma que un polo de limón, no sé, quizás de un frigopie).

Hernández, Fernández y ¿ Spielberg ?

Por último, el mejor pilar es por supuesto el visual. Spielberg es el mejor en lo que hace, si tuviera adamantium en los huesos sería Lobezno, y tener detrás a Jackson sólo potencia la imaginería. El Motion Capture les da más libertad de movimiento, la cámara se desplaza con total libertad, y así las persecuciones son épicas (aunque en la época de Kung Fu Panda el estándar es bastante homogéneo), los planos forzados y abarrotados, los diálogos dinámicos y la película ya se acabó cuando te das cuenta. Son enamorados, todos los implicados pero ellos dos que son los nombres en grande del cartel, apasionados del material original, y esto es la excusa que necesitan para cascarte un homenaje a la aventura en el sentido más clásico y a eso que me usan los americanos que me encanta y que no tiene traducción, ese sense of wonder que sólo puede ser magia de celuloide, sin caer en lo desfasado.

Las referencias a Hergé comienzan con la película de forma descarada y se desarrollan en segundo y tercer plano durante todo el metraje, alternándose con homenajes al cine negro y todo lo que se les pase por delante (el cameo de Bianca Castafiore como “el ruiseñor Maltés”, cáguense con el doblete referencia/homenaje, es sencillamente genial y delicioso).

¿No os recuerdan a Indy y su padre?
Después de todo esto uno puede pensar que Tintín es la segunda venida de Cristo, poco más o menos, pero que no, la película no es perfecta. Hay algún argumento innecesario (vale, Hernández y Fernández están un poco metidos con calzador), la banda sonora no es todo lo que se esperaría de John Williams (¿no hay tema tarareable de parte del mayor creador de temas de nuestra era?, no sólo eso, es demasiado descriptiva, hay poco color temático y resulta dentro de su discografía un poco repetitiva y refrita, no offense), resolución de clímax un tanto extraña (parece que ahora viene, no, ahora, no, tampoco… ahora, ¿era eso?, no ahora) e indudablemente el desarrollo de personajes cede totalmente el paso al desarrollo de la historia, mascadita, porque, señores y señoras de la platea, ¡es una película familiar!, un peliculón familiar, si me permiten, viendo la cantidad de castañas asadas que se hacen, que recupera el mejor espíritu del Spielberg de Indiana Jones y le suma lo mejor del universo creado por Hergé, de forma literal.

¿Que cuál es el secreto del Unicornio? Pues que en estos días en que hay que pedir hipoteca para pagar una entrada de cine y los estudios cinematográficos se esfuerzan en convertir películas 2D en 3D y así ganarse, en auténtico modo “hermanos Dalton”, unos cuantos cuartos de más con películas hechas aprisa y corriendo, Tintín es tan cojonuda, tan currada, que merece la pena incluso pagar por la dichosas gafas y disfrutar de una película que hasta tiene un 3D en condiciones. El buen cine se merece ese apoyo.

Critica realizada por Javier Garrón , quien amablemente nos ha hecho de corresponsal en Barcelona para esta estupenda premiere.

7 comentarios:

Jero Piñeiro dijo...

Yo estuve en el pase de prensa de Madrid esta misma tarde y suscribo la reseña al 100%. Y además me ha parecido jodidamente divertida. Punto para Javier Garrón y minupunto para Kin por ficharlo para la web. Bravo.

Jero Piñeiro dijo...

"Jodidamente divertida" la reseña, quería decir. La peli también, pero esa info ya iba implícita en mi primera frase...

J.J. González Haro dijo...

Tranquilo Jero... se entendia todo y me alegro de que te haya gustado tanto la reseña, como el fichaje, como la pelicula.

Javi tiene un estilo muy particular y es un lujazo poder contar con el. Espero que estos textos se repitan muy a menudo.

Un abrazo y gracias por el minipunto (¿ lo tendre tambien en los premios bitacoras ?.... tenia que intentarlo)

Silver Draper dijo...

Muy buena la crítica y muy divertida, pero peca de inocente. Spielberg sabe que en Europa, todos conocemos a los personajes. Ya están vendiendo mil cosas con los caretos, desde la Fnac a las gasolineras, y eso sin haberse estrenado. ¿Qué personaje desconocido puede hacer lo mismo?. La veremos el sábado a ver que tal, con que me entretenga me doy por satisfecho.
Un saludo.

J.J. González Haro dijo...

@Silver Draper: Como no la he visto yo no te puedo dar mi opinion pero Javi es un buen critico de comics (con el que a he tenido mis diferencias) y estoy seguro de que es consciente de la jugada que dices.

Sergio Reina dijo...

Pues me has puesto los dientes bien largos. A ver si engatuso a la chiqui de la casa, y me escapo este finde a verla. Ya nos contarás tu visión cuando la veas también, pero por lo que escribe tu colaborador: !Mola¡

Saludos

J.J. González Haro dijo...

@Serreina: Mi novia tiene aversion por muchas cosas, y una de ellas es Tintin... asi que tengo dificil verla en el cine... pero lo intentare

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