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La nueva película de Lenny Abrahamson (Frank) profundiza en el trauma que sufren las personas recluidas en contra de su voluntad.

Crítica de "La Habitación"

La realidad que vivimos se compone principalmente por nuestras experiencias y nuestro entorno, pero ¿Qué pasa cuando tu existencia se limita a una pequeña habitación de poco más de 4 metros cuadrados?

De eso es de lo que trata La Habitación, una película que opta a cuatro premios Oscar en 2016 y que se centra en la dura existencia de Jack y su madre. Brie Larson (Community) da vida a una joven que fue secuestrada por siete años atrás, y que ha sido obligada a malvivir en una caseta en la que su captor la viola cada noche.

Tras dos años de duro sufrimiento, se convertirá en madre de un pequeño que le cambiara la vida y que le obligará a sacar lo mejor de sí para que su hijo acepte de buena manera su dura realidad.

Así pues, Ma (el personaje de Larson) y su hijo Jack (Jacob Tremblay, un joven poco conocido, pero que desde 2013 se está haciendo un nombre en este mundillo) harán de su habitación un mundo lleno de normas que mantengan su cordura, convirtiendo la primera parte de esta historia en un extraordinario relato sobre como el ser humano puede convencerse a sí mismo de una realidad imposible de aceptar, pero que asegura su supervivencia.
 
Imágenes de "La Habitación"
Tener que hacer un juguete con cascaras de huevo es solo una muestra de la situación que viven los protagonistas de "La Habitación"

Dura como pocas cintas de este género (el de secuestros) y pensada al milímetro para no caer en el morbo fácil, “La Habitación” consigue sobrecoger sin llegar a ser un film desagradable, y tras un primer tramo centrado en el cautiverio y fuga de sus protagonistas, se centra en la dura vuelta a la realidad que sufren las personas que han sufrido un trauma semejante.

Repleta de detalles sobre ese duro regreso a la vida normal, el film no deja de sorprender al espectador con su intimista y cautivadora historia, y aunque para algunos puede resultar un poco larga, su historia resulta imprescindible.

Curiosamente, y pese a que su tono nos puede recordar a historias basadas en hechos reales, “La Habitación” adapta la novela homónima de Emma Donoghue, la cual estoy deseando de leer porque probablemente profundice aún más en la claustrofóbica primera parte de la historia. 

Imágenes de la película "La Habitación"
El mundo fuera de una habitación también puede ser duro
Recomendable al 100%, esta película viene acompañada de una emotiva banda sonora compuesta por Stephen Rennicks, un autor habitual del cine poco comercial, y tanto por la historia que cuenta, las interpretaciones tan magistrales que ofrece y la soberbia forma en la que está dirigida (increíble como toma cuerpo la habitación que da nombre el film) no deberíais perdérosla.

Por poner algún pero, diría que hay una diferencia muy importante entre las dos partes que componen el film (la que tiene lugar en la habitación y fuera de ella), y si bien, ambas se complementan para contar toda la historia de los protagonistas, no serán pocos los que se quejen de ello.

Joan Allen y William H. Macy en "La Habitación"
Joan Allen y William H. Macy dan vida a los padres de Joy (la "Ma" de Jack)

Además, el papel de William H. Macy (el padre de la serie “Shameless”) me parece muy poco aprovechado (solo aparece para dejar constancia de la forma en que alguna gente afronta traumas tan duros como el de los protagonistas), y aunque aporta valor al film por dotarlo de más caras conocidas, creo que hubiera sido igualmente valido poner a cualquier otro actor.

Aún así, estos detalles no restan valor al producto final, por lo que si quieres sobrecogerte con un film y alejarte de otros dramas repetitivos con personajes previsibles, “La Habitación” es tu película para el 26 de febrero de 2016.



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¡Que levante la mano quien no haya leído un libro de Pesadillas y se haya sentido orgulloso! Mientras el resto del mundo viajaba seguro en su “barco de vapor”, tú agarrabas una historia de R.L. Stine y dabas un paso de gigante hacia el maravilloso mundo de la literatura juvenil. Luego llegó la serie de TV. Un buen inicio al cine de terror sin necesidad de pasar por clasificaciones de edades, y además por las mañanas. No hay miedo que valga cuando la luz entra a pleno en la habitación. Pero nadie te quitaba lo valiente. Ya jugabas en otra división. Aunque antes de que empezara la serie hubieras visto el capítulo pertinente de Calimero…


La película llega un poco tarde. Ahora las pesadillas de los más jóvenes pasan por futuros apocalípticos y mundos distópicos. O lo que es peor, por amores imposibles y corazones rotos. Pesadillas no es, por tanto, una prueba definitiva para esos niños que empiezan a pedir algo más que Alvin y las ardillas, sino un regalo nostálgico para aquellos que todavía conservan sus tomos de portadas fluorescentes y letras psicodélicamente siniestras. 


Aquella música que nos introducía en un mundo tenebroso, llega ahora de la mano siempre reconocible de Danny Elfman. Perfecto para un mundo de fantasía, pero lejos de aquellos escalofríos que provocaba la intro en sus tiempos. Aquellas criaturas que nos asustaban siguen hoy la senda de Jumanji o Corazón de tinta. Aquellas historias que nos asustaban son hoy pura nostalgia encerrada en libros que no pueden ser abiertos. Aquel R. L. Stine que nos presentaba sus creaciones se ha convertido Jack Black. Un actor que no es santo de mi devoción, pero que de este tipo de películas sabe un rato. Aquellos niños que vivían en primera persona los horrores, han quedado en tres amigos que recuerdan el rollo aventurero de las películas de los ochenta. ¿Y los monstruos? De esos hay unos cuantos. Más bien todos. Capitaneados, como no podía ser de otra manera, por el muñeco Slappy de “La noche del muñeco viviente”.


Muchas persecuciones, muchas aventuras y algún que otro misterio misterioso. Los niños lo pasarán bien. Los no tan niños se entretendrán hasta el mismo final. Y los que se consideran muy mayores para estas cosas, además de ser unos aburridos, dirán bien alto que es una tontería. En el fondo les estará reconcomiendo la morriña y las ganas de verla.

Valoración: 6.5 / 10


Director: Rob Letterman
Reparto: Dylan Minnette, Odeya Rush, Amy Ryan, Jillian Bell, Jack Black, Ryan Lee, Steven Krueger, Larry Mainland, Jeremy Ambler, Ken Marino, Halston Sage.
Género: fantástico
Duración: 103 min.



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En el mar de las emociones está la veta principal de la sustancia de Alejandro González Iñárritu. En la tragedia del ser humano está su mina máxima e Iñárritu pone el dedo en la llaga una vez más; en su marquesina personal con grandes luces otra historia del vínculo padre-hijo aparece: “siempre serás el hijo de alguien y eso te define para toda tu vida” dice Alejandro. Otra historia que no deja espacio para la indiferencia o el desinterés. Una historia titulada “El renacido”

Critica de "El Renacido"

Desde el estreno mismo de “Amores perros” (2000) en las carteleras internacionales se intuía que Alejandro González Iñárritu tenía un camino halagador por delante en el difícil mundo del arte cinematográfico. Con la soltura propia de un cineasta experimentado, ejecutó su ópera prima con maestría: un film lleno de visceralidad y pasión, que dejó una huella indeleble en el corazón de la memoria colectiva.

En alguna ocasión de aquellos ayeres, Alejandro comentó: “No me las doy de genio, ni nada. Sólo espero no perder la espontaneidad y la inocencia. Ojalá que nunca pierda esa visión de lo que es hacer cine”. Y esto confirma, con la aprobación del tiempo, que sus palabras se han hecho válidas ahora que han transcurrido casi 16 años de aquel sensacional debut, sobre todo por la espontaneidad de la que hablaba y de su propia visión cinematográfica de las cosas, de la realidad y de la vida misma. Alejandro no ha traicionado sus convicciones más fieles de seguir haciendo el cine que le gusta.

Alejado de las películas que se escriben sobre nada y que vienen a representar finalmente nada, Iñárritu busca en las profundidades del alma, en los temores primarios del ser humano, en sus arrebatos originados por la ira, la rabia; busca en los ángulos más oscuros el desconsuelo personal, la confusión; ese lugar donde te encuentras solo, ensimismado, con el desencanto sobre los hombros. Y este valiente y extraordinario ejercicio fílmico ha caracterizado al director mexicano muchas veces, sin trazos de cine cansino que buscan hacerte pensar desde un sitio muy cómodo, como puede ser la reflexión inmediata o el intelectualizar al momento de la proyección; no, esto no ocurre con el cine de Iñárritu, la historia salta por sí misma para atraparte como si fuera un animal salvaje y tú tratas de defenderte como puedes: la realidad está expuesta y el protagonista eres tú.

Iñárritu y DiCaprio en el rodaje de "El Renacido"
Iñárritu y DiCaprio en el rodaje de "El Renacido"

Es cierto, la narrativa ha cambiado en las películas de Alejandro, de ser multiestructurales o historias convergentes, ahora cuenta sus películas en uniestructura de forma lineal. Esto ocurrió a partir de Biutiful (2010), la sórdida historia de “Uxbal”, el personaje principal que interpreta magistralmente Javier Bardem. Este reinicio de un camino evolucionado que nunca ha traicionado la esencia de Iñárritu, vino a ser la dulce venganza otorgada por Dios que recayó en la mísera soberbia de su otrora guionista de cabecera: Guillermo Arriaga. La abyecta postura de endiosamiento personal de este personaje llevó a Alejandro a la necesidad de escribir él mismo sus guiones y mira lo que son las cosas, ahora Iñárritu ha convertido esta faena en una de sus principales puntas de lanza de sus diversas labores como cineasta.

Y uno de los brillantes resultados de esta nueva tarea es la película leit motiv de esta crítica: El renacido, que viene a contar la historia de “Hugh Glass” (Leonardo DiCaprio), un explorador de principios del siglo XIX de las grandes llanuras americanas, cuyo trabajo principal era ser guía de los curtidores de piel, buscando las rutas que evitaran el enfrentamiento con los arikaras (pueblo nativo de América Septentrional, que habitaba al norte de Dakota).

Por un accidente que lo deja incapacitado físicamente (ya verán de qué se trata), “Hugh” se vuelve en automático una carga adicional para los curtidores de piel, quienes ante los inclemente factores naturales (frío, nieve y los accidentados caminos), deciden abandonar a su suerte al desvalido “Glass”. Además uno de esos hombres, “John Fitzgerald” (el estupendo Tom Hardy), le inflige una brutal herida emocional.

Tom Hardey en "El Renacido"
Tom Hardy
Ante su calamitosa situación personal de las circunstancias, “Glass” anida en su corazón el deseo unigénito del rencor: la venganza. Turbado por este sentimiento, “Hughcomenzará el asombroso camino que lo llevará de vuelta a la vida: “Tienes que luchar, mientras tengas un respiro en ti”, será el mantra del renacido “Hugh Glass” que lo mantendrá en una pieza. Esta frase tomará un interesante giro hacia el final, matizado por un acto que “Glass” decidirá por propia convicción.

Toda la interesantísima historia de “El renacido”  (como diría “El Chivo” de “Amores perros”), no hubiese sido tal, sin Leonardo DiCaprio, ya que él le otorga la exacta dimensión al personaje. Lo vuelve verdadero de tal forma que, como espectador, te reconoces (de alguna manera) en la tragedia que interpreta DiCaprio. En la caída hacia el abismo, tu ser engulle el encuadre como si fuera una parte de tu verdadera existencia, como si revivieras la realidad de alguna desdicha sucedida en tu vida, agolpando la emoción en tu corazón.

Leonardo DiCaprio ha sabido volver auténtica para nosotros la existencia de “Hugh Glass”, que no es más que el compendio del dolor humano en distintas expresiones, dadas las infinitas situaciones específicas de cada espectador, la lista interminable de circunstancias provocadas por la convergencia de los hechos.

Aunado a lo anterior, hay dos hechos cinematográficos insoslayables en este metraje de Iñárritu: para empezar, la fotografía de Emmanuel “El Chivo” Lubezki. Previamente reconocido a nivel internacional por películas como “La princesita”, “Sleepy Hollow”, “El nuevo mundo”, “Hijos de los hombres”, “El árbol de la vida”, “Gravity” y “Birdman”, “El Chivo” ha sabido ganarse un lugar a pulso como uno de los mejores fotógrafos del cine contemporáneo y su participación en “El renacido” no podía ser de otra forma que no fuera rayando lo sublime y la perfección. Su fotografía permite al espectador vibrar el sentimiento de la naturaleza, de lo agreste que es, de lo implacable que es. 

Leonardo DiCaprio en "El Renacido"
Leonardo DiCaprio
En sus propias palabras: “Desde el principio queríamos que la película fuera muy sumergible y muy visceral. Al estar haciendo pruebas nos dimos cuenta que los lentes muy amplios nos permitían adentrar a los espectadores y colocarlos en medio de la acción” (tan sólo los minutos iniciales del film te dejarán sin aliento, créeme).

Además todo esto se complementa con el apartado de los efectos visuales. A cargo de Richard McBride la escena que tendrán que descubrir por ustedes mismos, es sencillamente espectacular: llena de hiperrealismo que impacta al corazón y nos lleva a pensar cuál será el siguiente paso de estos tremendos artistas del efecto visual.

Y para Alejandro González Iñárritu: estás en tu mejor momento. Lejanas quedaron aquellas épocas en que te escuchaba por el 96.9 de frecuencia modulada en Ciudad de México y disfrutaba de tu grave elocuencia musical. Siempre distinto, siempre abocado a lo tuyo, sin traicionarte, llegaste al mundo del cine para dejar marcado un camino irrepetible por nadie más, porque eres único, capaz de sacudirnos hasta la médula como sólo tú lo sabes hacer y con “El renacido” duplicaste este efecto. Eres grande, cineasta: ¡Abba Eli por ti, Alejandro!



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Paco León y Alexandra Jiménez en "Embarazados"
 
“EMBARAZADOS” se estrena el viernes 29 de Enero y es una comedia ligera y agridulce con un inconfundible sello “made in spain”. Con Paco León (Carmina y Amén) y Alexandra Jiménez (Anacleto: Agente Secreto) a la cabeza del reparto, los secundan Ernesto Sevilla (Rey gitano), Elisa Mouliaá (Buscando el norte), Alberto Amarilla (Fuga de cerebros) y Karra Elejalde (Ocho Apellidos Vascos). Todos ellos se ponen bajo el mando de la cineasta madrileña Juana Macías artífice de “Planes para mañana”(2010) y el telefilm “La parte de atrás” (2011), quien firma el guión junto con Juan Moreno y Anna R. Costa.

Fran (Paco León) y Alina (Alexandra Jiménez) son una pareja feliz y sólida que deciden tener su primer hijo. En una visita al ginecólogo (Karra Elejalde) descubren que Alina está pre menopaúsica a sus 37 años y que Fran tiene pocos espermatozoides, vagos y anormales. Es entonces cuando tendrán que tomar la decisión de empezar o no con un tratamiento de fecundación in vitro, pues parece que el tiempo se agota para ser padres, algo que se suma a que Fran no tiene clara su futura paternidad.

Karra Elejalde en "Embarazados"
¡Genial Karra Elejalde!

La trama de Embarazadostoma forma como una dramedy porque el tema que abarca es muy delicado y actual, aunque aquí se intenta desdramatizar añadiendo humor a la vital circunstancia a la que se enfrentan sus protagonistas, el conflicto reproductivo frente a la maduración o expectativas de tu pareja. Hay estudios recientes en nuestro país sobre la edad media en la que se tiene el primer hijo, que es a partir de los 35 años, y es por ello que muchas parejas se puedan ver reflejadas en esta obra cinematográfica. “Embarazados” nos pone en la piel de una pareja que se acerca a los 40 años y que toman la decisión de ser padres, ante la dificultad de no poder hacerlo por la vía natural tienen que acudir a la técnica de reproducción asistida (FIV). Entre el tratamiento al que tiene que someterse la protagonista, las dudas que asaltan al personaje masculino de perder o no su libertad y no llegar a cumplir sus sueños y metas, ambos se encontrarán ante una disyuntiva que pondrá contra las cuerdas su relación amorosa.

Argumentalmente hablando, la historia es interesante y logra entretener y mantener un equilibrio narrativo a excepción de su desenlace final. Contiene diferentes guiños a una de las películas de culto más célebres de Tarantino y a una serie estadunidense muy aclamada por la crítica y el público. Llama la atención también, la incursión constante del product placement al estilo de “El Show de Truman”.

Ernesto Sevilla en "Embarazados"
Ernesto Sevilla es el amigo de Fran, el personaje de Paco León

Lo peor: Su desenlace final no convence y se hace largo. Hacia la conclusión del título hay una deriva argumental que pretende salirse de lo predecible, por no utilizar los mismos recursos narrativos y lo mil veces visto en cintas de corte romántico que unen comedia y drama, pero al final termina sucumbiendo al mismo modelo de cualquier largometraje que podría protagonizar Jennifer Aniston (Por cierto a colación de esto, me viene a la cabeza una protagonizada por ella “Un pequeño cambio” (2010) junto a Jason Bateman). Me hubiese gustado una apuesta más arriesgada y que se saliese del esquema tradicional.

Lo mejor: Su cuidada y bella fotografía. Unir a dos actores cómicos como Paco León y Alexandra Jiménez que saben desenvolverse muy bien en su mayor conocida faceta, pero que también rinden perfectamente en un perfil dramático y que se complementan tan bien como pareja en la gran pantalla. Rezuman chispa, compenetración y buen feeling y gracias a eso “Embarazados” se convierte en una cinta más atractiva junto con la aportación de secundarios como Ernesto Sevilla, Alberto Amarilla y sobre todo con la intervención de Karra Elejalde y sus metáforas deportivas que nos deja algunas de las escenas más hilarantes del film.



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Crítica de "La Quinta Ola"

LA QUINTA OLA (The 5th Wave) llega hoy a nuestras carteleras gracias a Sony Pictures Spain. Basada en el primer libro homónimo de la trilogía del autor estadounidense Rick Yancey que vio la luz en 2013 y que ahora se traslada por primera vez a la gran pantalla con libreto de Susannah Grant (Erin Brockovich, 2000). En este título ejerce como maestro de ceremonias el cineasta J Blakeson (La desaparición de Alice Creed) orquestando a un elenco actoral compuesto por estrellas juveniles y actores veteranos, encabezado por Chloë Grace Moretz, Alex Roe, Nick Robinson, Ron Livingston, Zackary Arthur, Liev Schreiber y Maria Bello.

En la quinta ola los extraterrestres han tomado la tierra elucubrando un plan previo consistente en cuatro siniestras oleadas que han logrado acabar con casi toda la humanidad. Ahora preparan una quinta oleada con la que pretenden conseguir el exterminio total de la raza humana. Una de las supervivientes, Cassie Sullivan (Chloë Grace Moretz) se tendrá que unir a otras personas para sobrevivir a la oleada y salvar a su hermano pequeño Sam (Zackary Arthur).

Chloe Moretz en "La Quinta Ola"
El personaje de Moretz y su familia
A pesar de no haber sido bien acogida en general por la crítica especializada, personalmente “La Quinta Ola” me parece un digno inicio de una saga cinematográfica encaminada a satisfacer al público juvenil. De lo que más puede pecar, es de contar en su haber con varios episodios previsibles, y otros difíciles de tomar en serio si nos escapamos de la más pura ficción que se nos muestra en este tipo de cintas (tipo a Jurassic World y a esos taconazos jurásicos de Bryce Dallas Howard), pero para eso entramos en un universo diferente al nuestro, para encontrarnos ante contextos imposibles y obstáculos que superar que hacen que el espectador sea partícipe de un intrépida aventura en lo que más prepondera es la propia supervivencia de los protagonistas que se encuentran en los desoladores escenarios de un catastrófico mundo post-apocalíptico que ha sido invadido por seres de otro planeta.

Cuando estás visualizando “La Quinta Ola” es irremediable no pensar en otras “teen movies” basadas en series literarias que están enmarcadas en futuros apocalípticos y en el fin de la raza humana, como las sagas de “Los Juegos del Hambre”, “Divergente” o el “El Corredor del Laberinto” y algunas que no llegaron a tener continuación como la de “The Host” (La huésped),  asentada en la novela de la popular autora de la saga Crepúsculo Stephenie Meyer y con la que guarda más reminiscencias que las otras mencionadas el film que nos ocupa en cuanto a patrones argumentales y triángulo amoroso.

“La quinta ola” no consigue despegar al espectador de la historia durante su metraje con un ritmo progresivo que va de menos a más y asciende de manera favorable y conviven en perfecta armonía las sinfonías de drama, ciencia ficción y romance.

Liev Schreiber en "La Quinta Ola"
Liev Schreiber

En cuanto al apartado interpretativo contamos con actores de dilatada trayectoria profesional que ejecutan sus roles correctamente como Ron Livingston (nunca olvidaré su personaje de chico post-it en la serie Sexo en Nueva York), la actriz Maria Bello (Una historia de violencia) y el sempiterno hermano antagonista de Lobezno Liev Schreiber que aquí se mete en la piel del coronel Vosch. En los perfiles principales con Chloë Grace Moretz (La invención de Hugo) a la cabeza junto con Alex Roe (The calling) y Nick Robinson (Jurassic World) los dos primeros jóvenes intérpretes destilan química en los planos que comparten, el personaje que encarna Alex Roe me recuerda al de Nicholas Hoult en Memorias de un zombie adolescente (2013), Robinson queda en discordia con respecto a sus partenaires en el viaje, no estando a la altura y haciendo honor a su seudónimo en la película como un zombie que transita por las escenas sin pena y gloria, nada que ver con ese potente trío amoroso que formaban Katniss, Peeta y Gale en Los Juegos del Hambre.

La música del largometraje va a cargo del compositor británico de bandas sonoras originales, Henry Jackman artífice de las piezas de X-Men: First Class, Kick-Ass, Kingsman: The Secret Servicio, entre muchas otras, así que no defrauda en absoluto su composiciones musicales empastando perfectamente con la obra.

Lo peor: Que ya hay demasiadas franquicias abordando el mismo tema y con muchas analogías en sus exposiciones argumentales.

Lo mejor: Ver crecer en la gran pantalla a Chloë Grace Moretz , a esa pequeña Hit-Girl que reinaba el espectáculo en la secuela de Kick-Ass, y que cada vez logra desmarcarse más de sus diferentes registros y de llenar por completo de credibilidad sus actuaciones. Una pequeña estrella que cada vez se hace más grande tanto en edad como profesionalmente. Sus giros narrativos inesperados y su mezcla de acción, intriga y romance.



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“Una de las cosas extraordinarias que tiene el filme para mí es que se aborda la profundidad del amor, lo extraordinario que puede llegar a ser, el cómo no está definido por género, por sexualidad, por la raza, por la religión, va más allá y se trata del alma. Esto es llamado “La Chica Danesa”, una increíble, única y bella historia de amor.”
-Eddie Redmayne

Crítica de "La Chica Danesa"

Así con esas palabras (de las líneas de arriba) es como el actor británico Eddie Redmayne conceptualiza la historia que él mismo protagoniza y que lo llevó a encarnar a “Einar Wegener”, un chico danés quien fue uno de los pioneros en adquirir los caracteres sexuales de la mujer mediante cinco intervenciones quirúrgicas y que lo hicieron renacer como toda una chica danesa llamada “Lili Elbe” (“como el río Elba”, decía ella).

Toda esta historia está apuntalada por otro personaje, igualmente complejo y apasionado, “Gerda Wegener” (Alicia Vikander), quien representa el papel de la estoica esposa de “Einar”, pintora igual que él, e incluso hasta más trascendente en ello, según la retrata este fresco de Tom Hooper (“El discurso del rey”).

La película está basada en el libro homónimo de David Ebershoff, que es una versión libre de la vida de estos dos personajes, Einar y Gerda; según se asienta en datos fidedignos (por ejemplo, sus famosos cuadros de lesbianismo erótico), Gerda era lesbiana y prefería la feminidad de Lili por encima de la masculinidad de Einar. En la vida real fueron más una pareja de amigas que una pareja heterosexual de dos artistas en pleno ascenso, como se indica en el libro y por ende, en el film de Hooper. Es más, existe un material literario más preciso de la vida de Lili Elbe, llamado “Man into Woman”, escrito por Neils Hoyer, quien para tal efecto logró reunir las cartas y el diario de la propia Lili.

“Einar”, según Hooper, es un pintor que al igual que su esposa “Gerda”, están en pleno ascenso de sus respectivas carreras artísticas, donde ambos disfrutan de sus actividades profesionales y más de su propia relación personal e íntima. En cierta ocasión, “Gerda” le pide a su esposo que pose para ella para poder completar un cuadro de una bailarina que le era indispensable terminar. Es aquí, en esta situación, donde Hooper nos muestra a un “Einar” que comienza a darse cuenta de que hay algo diferente en él. El punto de inflexión que iniciará un profundo viaje interior para saber quién es él en realidad. El comienzo del camino de su metamorfosis.

Eddie Redmayne en "La Chica Danesa"
Eddie Redmayne en el punto de inflexión de su personaje

Eddie Redmayne dio sobradas muestras de su gran talento camaleónico cuando se metió en la piel del gran divulgador científico de la astrofísica, el genio de Oxford, Stephen Hawking (La Teoría del Todo), y en esta ocasión no podía ser la excepción. Trazando tenues líneas, apenas perceptibles, Eddie va dando forma a este personaje, sin prisas, con pasos ligeros y silenciosos, casi a hurtadillas se desliza en el camino de la transformación para trastocar al ser, a “Einar” y despojarlo de la mentira que vivió durante años: no es lo que dicta la apariencia, sino lo que manda el corazón.

Con una valentía llena de gracilidad, “Lili” comenzará a desenvolverse en un mundo que no le reserva su rechazo, que no le da cabida y a pesar de esto, ella no se debilita, por el contrario, surge fortalecida y llena de vigor para continuar su jornada, continuar con su vida, ya no por cosa fortuita, sino por una certera convicción de quién es.

Alicia Vikander en "La Chica Danesa"
Alicia Vikander
Alicia Vikander (Ex Machina), o “Gerda”, la leal compañera y amiga de “Lili”, es un contrapunto brillante al performance de Redmayne. Convencida de su heterosexualidad, queda atónita y por un momento, abatida, ante los cambios que van ocurriendo en la vida de “Einar”. Tratando de entender la metamorfosis física y emocional de su otrora esposo, “Gerda” entra en un doloroso proceso de aceptación de su nueva realidad. Y es aquí donde Vikander desdobla el talento que tiene como actriz; aprovechando cada encuadre, traza en pantalla un personaje lleno de desconsuelo y confusión, pero a la vez, estoico y leal a su causa principal: el amor que le profesa en todo sentido a “Einar” y este amor también va siendo transformado en medida que “Einar” va cambiando. Un amor renacido en algo nuevo, pero que nunca dejará de ser amor.

Tom Hooper presenta este discurso fílmico sin brusquedades, sin encuadres que atropellen el relato que va surgiendo de manera natural; con su propio ritmo, va acompañando de forma cadenciosa el compás de sus dos protagonistas, para entregarnos una pieza cinematográfica sincronizada con la compleja emoción de quien vive una transformación radical en distintas direcciones, con la difícil tarea (que es para cualquiera) el lograr ser quien es en realidad y del asirte a un sueño con la firme intención de nunca soltarlo.




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Crítica de la película "Joy" de David O.Russel

JOY es la última pieza cinematográfica del cineasta David O. Russell (El luchador), el cual firma el libreto junto con Annie Mumolo (La boda de mi mejor amiga) y hace triplete trabajando codo con codo con los actores Jennifer Lawrence (Saga Los Juegos del Hambre) y Bradley Cooper (El francotirador) con los que contó en los papeles principales de sus dos anteriores exitosas películas El lado bueno de las cosas(2012) y “La gran estafa americana” (2013), también repite bajo sus órdenes el prestigioso Robert De Niro completando el reparto la hija fruto del matrimonio entre Ingrid Bergman y Roberto Rossellini, Isabella Rossellini (Terciopelo Azul), Diane Ladd, Édgar Ramírez, Virginia Madsen y Elisabeth Röhm, son otros de los rostros que se suman a las filas del conductor neoyorkino.

Joy Mangano (Jennifer Lawrence) es un ama de casa de Long Island con grandes ideas, una visionaria que un día decide llevar a cabo uno de sus proyectos asociándose con su padre Rudy (Robert De Niro), su hermanastra Peggy (Elisabeth Röhm) y Rudy (Isabella Rossellini) la nueva pareja de su padre. Este artículo innovador puede llevarle a ser una famosa inventora de productos del hogar, además de uno de los rostros más conocidos de la teletienda americana.

En clave de biopic Joy nos acerca a la historia de una mujer luchadora, trabajadora, inteligente y digna de admiración, transportándonos a aquellos años del inicio de la televisión y de los ya conocidos hoy en día canales de teletienda que en aquel entonces se realizaban en riguroso directo (Actualmente en nuestro país hay canales 24 horas de teletienda que funcionan a base de anuncios enlatados). JOY es una historia de superación, de lo que es el logro de llegar desde el último peldaño hasta lo más alto de la cima, con esfuerzo, entrega y perseverancia, a pesar de los mil y un obstáculos y piedras que encontrará por el camino y pese hasta al borde del abismo, lo que hace de la cinta un título atractivo y resultón.

Isabella Rossellini y Jennifer Lawrence en "Joy"
Isabella Rossellini y Jennifer Lawrence
Jennifer Lawrence sabe despojarse de sus anteriores registros y que nos olvidemos por completo de ellos, aquí como una heroína madre coraje que contra todo pronóstico sabe salir hacia adelante pese a que azote el mal temporal y todo parezca puesto en su contra, ella reluce como la estrella máxima de la función y como la ya denominada actriz mimada de Hollywood se le otorga ya su tercer globo de oro después de recibirlo por “El lado bueno de las cosas” y “La gran estafa americana”, en este nueva edición tiene otro nuevo que añadir a su colección, lo recibe por su papel en Joy en la categoría de mejor actriz protagonista en comedia o musical.

Jennifer Lawrence y Bradley Cooper conforman un buen tándem profesional y dejan plasmada una vez más, su buena química en la gran pantalla cada vez que comparten escena. El realizador sabe sacar el mayor partido de sus intérpretes, y siempre se lucen en sus respectivos perfiles, a Jennifer ya le valió su primer óscar encarnando a la bipolar Tiffany en “El Lado bueno de las cosas”, por eso no es de extrañar que la actriz fetiche de David O. Russell esté brillante en la piel del personaje de Joy.

No obstante, pese a que el film cuenta con estrellas sólidas y de gran calado artístico, una correcta ambientación que nos traslada a la perfección al periodo en el que está basado el auténtico relato, un vestuario y estética que no resultan nada anacrónicos y que están en consonancia con la época, una cuidada fotografía, el largometraje resulta más flojo en comparación a los otros dos protagonizados por Lawrence y Cooper bajo la mirada de O.Russell. Y curiosamente, tiene por momentos ese tufillo a melodrama de telenovela/folletín tipo al que se hace alusión durante el metraje de la película y al que también protagonizaron Jennifer Lawrence y Bradley Cooper en el fallido drama rómantico “Serena”(2014) de Susanne Bier, afortunadamente, JOY consigue distanciarse de forma favorable del nivel que ofrece un telefilm de sobremesa por todo los pros positivos apuntados anteriormente.

Jennifer Lawrence y Edgar Ramírez en "Joy"

Jennifer Lawrence y Edgar Ramírez

Lo peor: Se extiende incomprensiblemente dando lugar a instantes tediosos en los que el espectador puede desconectar fácilmente de la historia y desear que se termine pronto la película, el guión falla en ese aspecto, con menos pausas y más fluidez en los diálogos se hubiese sacado mucho más provecho de esta obra cinematográfica que se queda en un producto irregular y de entretenimiento que gracias a las actuaciones y a que la historia es interesante y se deja ver hasta el final.

Lo mejor: Jennifer Lawrence borda su papel haciendo tangible y real su personaje rindiendo al máximo en su actuación, el reparto que la acompaña es de una innegable calidad interpretativa que está al nivel de una buena producción, resaltando por supuesto al maestro Robert De Niro que es totalmente camaleónico y sabe vestirse en cualquier perfil. La mezcla de drama con tintes cómicos. La visión de la mujer de éxito en el mundo laboral desvinculada del arquetipo mujer florero, mostrando una mujer de negocios dirigiendo un imperio y que esté basada en una historia real. También goza de una buena soundtrack con grandes temas de The Rolling Stones, Nat King Cole, Bee Gees o de Cream, entre muchos otros.

JOY aterrizó en nuestras carteleras de la mano de 20th Century Fox España el 8 de enero y gracias a nuestros apreciados amigos de Sensacine.com que organizaron el preestreno en los cines Kinépolis de la Ciudad de la Imagen de Madrid pudimos visionarla.



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Si acaso quieres volar, piensa en algo encantador...volarás, volarás, volarás.

Crítica de "El Desafío" (The Walk)

No hace mucho que regresamos del futuro que Robert Zemeckis, nuestro propio Julio Verne cinematográfico, predijo unos cuantos años atrás. Muchas cosas se habían cumplido, pero le fallaron algunos detalles. Ni skates ni DeLorean voladores. Había que buscar una solución. ¿Cómo hacernos volar para compensar esos fallos profético-temporales? Pues ni más ni menos que regresando al pasado. A 1974. Unos once años antes de que naciera Marty McFly. Para contarnos El Desafío (The Walk), la historia de un hombre que consiguió volar y que, aún hoy, sigue caminando entre las nubes. El sueño de fundirse con el espacio, realmente, se ha cumplido.

Habrá escépticos que lo duden y habrá valientes que se coloquen las gafas 3D y tengan que taparse los ojos para que no se los salten con objetos punzantes en caída libre, y para no sentir el vértigo de verse colocados en una viga a más de 400 metros. El miedo a las alturas está servido. Las manos sudorosas también. Así no hay quien agarre la pica para mantener el equilibrio…

Emocionante desde el arranque. Feliz y soñadora hasta el final. Al llegar los créditos finales de El Desafío, cualquier objetivo, por inalcanzable que sea, parece mucho más cercano. Si algo consigue Joseph Gordon-Levitt con su genial Phillipe Petit es empujarnos hacía nuestras metas más imposibles. Trasmitirnos esa “Alegría de vivir” que el propio equilibrista francés, en desacuerdo con varios aspectos de la película (el título, la sangre del pie, el final…), reconoce ver en el trabajo del actor. ¿Miedo? No: ARTE. 

Joseph Gordon-Levitt y Charlotte Le Bon en "The Walk" (El Desafío"
Joseph Gordon-Levitt y Charlotte Le Bon

Pero como bien dice el personaje de Ben Kingsley, lo más importante son los tres últimos pasos. Hasta que no se llega al final el peligro está presente. Y uno de esos pasos es la música. Tenemos al habitual de Zemeckis, Alan Silvestri. Escuchamos metal para las grandes torres. Cuerdas para el cable. Jazz para la ciudad y las maniobras ilegales de los “cómplices”. Genial e inteligente planteamiento. Pero también escuchamos un absurdo Para Elisa de Beethoven y ciertos momentos excesivos en los que el silencio de las nubes era lo único que deberíamos escuchar. Cierto es que Petit asegura: «Ese momento en el que me detengo, el actor se detiene sobre el cable. Si recuerdo el instante, me acuerdo de que en mi cabeza sonaba música clásica, es increíble como Zemeckis ha podido recrear eso sin que yo se lo dijese». Pero hay mejores formas de insertar esa música que un personaje escucha en su cabeza sin dejar de escuchar y sentir el total silencio de lo sublime. 

El vértigo se apodera del espectador en "The Walk"

Pese a todo. Pese a que no alcanzará la gloria del oscarizado documetal Man on Wire de James Marsh (con el que tiene en común el planteamiento). Pese al ridículo doblaje en español. Y pese a la curiosa forma que Zemeckis ha elegido para contarnos la historia, con el protagonista encaramado en la corona de la estatua de la Libertad. Viendo El Desafío es imposible no quedarse pasmado ante la altura de las extintas torres y salir con la sensación de haber cumplido un sueño: “hasta que no deje de caminar por el suelo, no dejaré de caminar por el cielo”. Palabra de Phillipe Petit.

Valoración: 7.5 / 10

Director: Robert Zemeckis
Reparto:  (atentos al parecido con los protagonistas reales) Joseph Gordon-Levitt, Ben Kingsley, Charlotte Le Bon, James Badge Dale, Cesar Domboy, Clement Sibony, Benedict Samuel, Vittorio Rossi, Ben Schwartz, Steve Valentine, Mark Camacho.
Género: Basado en hechos reales.
Duración: 124 min.



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Una siniestra noche del mes de noviembre pude por fin contemplar el resultado de mis fatigosas tareas. Con una ansiedad casi agónica, coloqué al alcance de mi mano el instrumental que iba a permitirme encender el brillo de la vida en la forma inerte que yacía a mis plantas. Era la una de la madrugada, la lluvia repiqueteaba lúgubremente en las calles y la vela que iluminaba la estancia se había consumido casi por completo. De pronto, al tenebroso fulgor de la llama mortecina, observé cómo la criatura entreabría sus ojos ambarinos y desvaídos. Respiró profundamente y sus miembros se movieron convulsivamente”. 



Esas líneas de arriba tienen casi 200 años de publicadas y forman parte de la historia que Mary Shelley engendró en su mente y es una trama que sigue dando réditos en distintos sentidos. Empezando por la profana intención de Víctor Frankenstein, su personaje principal, de jugar a ser Dios, algo que ya es una realidad en nuestros días con la clonación de seres vivos (el caso de la oveja Dolly, por ejemplo). También una de las mayores riquezas de la obra de Wollstonecraft son las terribles consecuencias que conlleva robarse a hurtadillas el fuego sagrado de la creación, propiedad exclusiva de la naturaleza (o Dios, si les parece mejor), convirtiendo Shelley, de este modo, a su Víctor Frankenstein en un Prometeo de la Era Moderna, llegando fresquesito hasta nuestros días en la Era de la Informática o asimismo si lo prefieren, los días de la Generación Millenium.

Lo que fue la monstruosa, pero genial creación de Shelley, es decir, el monstruo de Frankenstein, un ser atormentado y con buenas intenciones en un inicio, para después ser acondicionado por las lecciones de desprecio y de castigo, hasta convertirse en un serial killer, fue, como casi siempre ocurre, modificado por la industria hollywoodense en un personaje unidimensional y para rematar, mudo, que sólo atinaba a emitir gruñidos de furia (“Frankenstein” de James Whale, 1931). Es innegable que hay cierto encanto en la producción que dirigió James Whale, sobre todo por Boris Karloff, sin embargo el film está en lontananza de la novela original de Shelley.

El monstruo no sólo presenta las modificaciones mencionadas, sino que también se agrega un personaje que no aparece en la obra de Wollstonecraft, Fritz, quien a la postre se le conocería como Igor. Este personaje surge en las producciones teatrales que se hicieron previas a la realización de la película de James Whale y con el tiempo, la mancuerna Frankenstein-Igor, fue un tándem irremediable en la mente de las audiencias.


Con estos antecedentes, Paul McGuigan (“Wicker Park”), pretende dar un giro interesante en la historia de Víctor Frankenstein, al colocar a “Igor” (Daniel Radcliffe) como el eje conductor de la trama y Paul, hasta apellido le pone: “Strausman”. Con el transcurrir de la historia, esta buena intención se diluye, ya que el peso dramático de Víctor Frankenstein termina por apropiarse del relato completo, así que digamos que McGuigan sólo tenía la idea inicial, pero no supo cómo instalar a “Igor” como un verdadero protagonista de peso completo y haber inaugurado, de paso, una nueva serie de películas con un personaje de antología, es decir, haber creado un spin-off de auténtico alarido.

Por el contrario, “Igor Strausman”, es sólo un mero acompañante de las inquietantes andanzas de “Víctor Frankenstein” (James McAvoy). Los infiernitos de McGuigan no cesaron aquí, sino que hasta novia le puso a “Igor”: “Lorelei” (Jessica Brown Findlay), intentando una vez más lo que ya mencionamos anteriormente; “Lorelei” termina por ser un ornamento en lo que debió haber sido una fresquísima y triunfante propuesta de McGuigan.

Es asombrosa la gravedad de la obra de Mary Wollstonecraft, pues como aquélla, ésta ha logrado viajar a través del tiempo llegando hasta nuestros días con líneas de fuerza que siguen sacudiendo los ánimos de los cineastas y les motiva a seguir contando esta alucinante historia desde distintas claves. McGuigan intentó una nueva perspectiva cinematográfica, pero le faltó respetar más al elemento central de la novela original (el monstruo), para siquiera haberse acercado un poquito a su cometido.

No por ello la película es un desperdicio total. Hay buenas cosas a tener en cuenta y son claramente los dos actores principales: James McAvoy y Daniel Radcliffe. McAvoy no es la primera vez que está en condiciones de alcanzar tesituras de histrión maestro, pues aún recuerdo esa sólida ejecución en el film “El Último Rey de Escocia” (2006) y ahora anduvo por ese sendero; tal vez sólo haga falta una película mejor dirigida y por ahí llegar al reconocimiento que tanto ha buscado como actor. Además no olvidemos que este muchacho está avocado también a interpretar papeles importantes en películas de superhéroes y verbigracia de ello es “X-Men: Apocalipsis” (2016), la nueva peli de los mutantes dirigidos por “Charles Xavier” (en efecto, el Sr. McAvoy).

El Sr. Radcliffe parece que ya va despelucando a “Harry Potter”. En esta ocasión aprovecha muy bien la estupenda caracterización como el “hunchback” o el “jorobado” y logra imprimirle, por momentos, un sello propio que le puede conducir a encontrar el camino de las actuaciones memorables y dejar sólo en el fino recuerdo al maguito de J.K. Rowling. Esperemos, pues, que nos sorprenda gratamente y por completo, en siguientes trabajos.

Vale la pena agregar que era una oportunidad inmejorable para el mundo cinematográfico y para Paul McGuigan en específico, de encumbrar en la pantalla grande la novela original de Mary Shelley, con todos los elementos con que ella la concibió, dejando de lado, en primera instancia, la infructuosa propuesta de Branagh de hace varios lustros y segundo (y más importante), abandonar en definitiva la maniquea versión que le imprimió Hollywood, para entregar por fin, un fascinante legado a las postreras generaciones amantes del cine de una obra imprescindible de la Literatura Universal.


Víctor Frankenstein se estreno en Mexico el 14 de Noviembre de 2015, y en España no podremos verla hasta el 31 de marzo de 2016


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Crítica de "Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 2",




Un año más y gracias a e-One Films Spain tenemos cita en nuestras salas de cine con la franquicia cinematográfica de “Los Juegos del Hambre” basada en la trilogía literaria de Suzanne Collins, pero en esta ocasión para asistir al desenlace final titulado “Los Juegos del hambre: SINSAJO PARTE 2 (The Hunger Games: Mockingjay -Part 2).


“SINSAJO PARTE 2” ya está en carteleras españolas desde el pasado viernes 27 de Noviembre en formatos 2D y 3D y nuevamente está orquestada por el cineasta Francis Lawrence (Soy Leyenda, Constantine) bajo su dirección y repitiendo en sus roles se han puesto Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, Woody Harrelson, Donald Sutherland, Philip Seymour Hoffman, Sam Claflin, Natalie Dormer, Elizabeth Banks, Stanley Tucci y Julianne Moore.

Esta última entrega de "Los Juegos del Hambre" se centra en la lucha contra el Presidente Snow (Donald Sutherland) de los distritos sublevados de Panem liderados por su Sinsajo, Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence), todos ellos están bajo la supervisión y planes de la Presidenta Alma Coin (Julianne Moore) y su brazo derecho Plutarch (Philip Seymour Hoffman) para acabar con la tiranía del Capitolio. 

Katniss y Gale
Katniss y Gale

Si la primera y segunda entrega de la arrasadora franquicia se centraba más en los propios juegos y tenía un esquema narrativo muy parecido, las dos últimas continuaciones han seguido el mismo patrón. Se acabaron los juegos y ahora empieza la guerra por la libertad y también la lucha por el poder. Esta saga dirigida a un target determinado, esencialmente a teenagers como lo son otras franquicias basadas en futuros distópicos y apocalípticos tales como la saga “Divergente” y “El Corredor del Laberinto”, guardan analogías, y en esta nuevo capitulo de “Los Juegos del Hambre” encontré similitudes de un episodio protagonizado por los “mutos” con otro de los pasajes a los que asistimos en la última entrega de Las pruebas correspondientes a “El Corredor del Laberinto”.

Los títulos de Los Juegos del Hambre siempre guardan sorpresas y en cada nueva entrega aparecen nuevos tipos de animales mutados, ya hemos podido ver lobos, monos, avispas mortales (rastrevíspulas) o el famoso Sinsajo, símbolo de la rebelión contra el sistema del Capitolio, aquí también nos encontraremos una nueva especie no anteriormente vista.

Otro de los alicientes de la película es poder volver a gozar de la presencia en la gran pantalla del desaparecido gran actor Philip Seymour Hoffman (La duda, The Master) que falleció poco después del estreno de la anterior cinta de la saga. Ante tan gran infortunio lógicamente se tuvo que adaptar el guión con algunas pequeñas modificaciones que para los lectores de los libros de Los Juegos del Hambre no saldrán desapercibidas, el actor pudo grabar el 80 por ciento de las escenas que le correspondían y para el 20 por ciento restante han tenido que entregar más protagonismo a otros dos personajes muy relevantes que han estado presentes en las cuatro films.

Gwendoline Christie es la Comandante Lyme
Gwendoline Christie es la Comandante Lyme

En el apartado interpretativo también se suman nuevas incorporaciones con registros casi fugaces, ya que ocupan pocos planos en pantalla, pero son de los que no dejan indiferente al espectador sobre todo si eres fan de la serie de Juego Tronos, así podemos ver a Gwendoline Christie como la Comandante Lyme que curiosamente coincide con su compañera de reparto Natalie Dormer, la cual ya pudimos ver en Sinsajo Parte 1 y que aquí, sigue teniendo un rol secundario pero más extenso que el de la actriz que da vida Brienne de Tarth en la famosa serie de HBO. Y también nos encontramos de nuevo con el actor Elden Henson conocido por su perfil de Foggy Nelson en la serie Daredevil.

Pero si algo más hace que nos mantenga enganchados a esta historia de supervivencia que conjuga ciencia ficción con aventuras, es ese potente triángulo amoroso que forman nuestra heroína Katniss junto con Gale y Peeta y que aquí quedará resuelto incluyendo un epílogo final.

En cuanto al discurso de la historia, es muy parecido al de su antecesora, su apertura es más lenta hasta llegar a su palpitante acción, que llegado su momento nos regala escenas vibrantes y que nos absorberán y nos mantendrán en tensión en la butaca.

Natalie Dormer y Elden Henson
Natalie Dormer y Elden Henson

Del todo es sabido que la saga lleva un claro mensaje de denuncia social, y con la guerra se refleja las dos caras de la moneda, ambos bandos sufren pérdidas.

Como conclusión, ¿Era necesario o merecía la pena realizar dos partes cinematográficas del libro de Sinsajo? Pues personalmente, después de ver todo el espectáculo visual y narrativo con caras nuevas y nuevos obstáculos, diría que sí a esta división, y además deja tiempo suficiente para que todos los puntos se cierren adecuadamente.

Comparando Sinsajo Parte 2 con sus predecesoras, mantiene bastante bien el tipo y a diferencia del resto nos deja una conclusión final satisfactoria bien resuelta y sin cabos sueltos. Dejando ese buen sabor en el paladar al espectador y amante de la saga.


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